dilluns, 27 d’abril del 2020


Capitulo treintaicuatro de:
Un pensionista autocaravanista confinado en casa.
43 días de confinamiento.

En el capitulo anterior terminemos explicando el viaje a Italia, el cual abortemos por el calor insoportable, derivando la ruta hacia los Alpes. Hoy no quiero hablar explicando viajes ya realizados lo cual te da un poco de nostalgia, hoy quiero ser positivo aun que un lunes i después de días encerrados la verdad es que cuesta bastante ser positivo el cien por cien, pero lo intentare.

Este domingo día 26 de Abril de este maldito 2020, quizás vimos un poco de luz en este maldito confinamiento, con la salida de los niños por la calle, no es que yo los viera personalmente pero con las tecnologías actuales es fácil visualizar in situ la situación de cualquier parte del mundo.

Este hecho tan normal de ver a los niños en la calle hoy es noticia en todos los medios de comunicación, estas noticias son buenas por dos partes, una porque parece que se empieza ver la luz de este negro túnel por culpa de esta pandemia, y dos porque los titulares ya no son ni políticas, ni otras que te apetece poner solo música.

Por primera vez tenemos buenas noticias que dar, ¿tendremos que dar gracias a la situación de confinamiento? Alguien ha repetido muchas veces en estos últimos días que después de este encierro y el paro mundial de la actividad, el mundo que veríamos sería diferente, pues bien, lo hemos visto ya  en el primer día de desescalada del confinamiento.

Soy de un colectivo de personas que dicen de riesgo por mi edad, también soy un colectivo muy mayoritario en España de jubilados y pensionistas que económicamente dependemos de la cotización de los que trabajan, también soy de un colectivo de personas viajeras por el mundo que nos definimos como autocaravanistas, los cuales dependemos de las decisiones de políticos que nos cortan la libertad de movimiento de personas por el mundo.  

Todo lo expuesto, personalmente no le veo una rápida solución a ninguna de las tres que he mencionado, ya que en todo, dependemos de los demás para poder salir de casa y no ser contagiados por otros, por poder tener el ingreso mensual que hasta ahora veníamos cobrando, y porque no nos dejaran circular con nuestras AC para poder seguir viviendo en libertad.

Quiero ser positivo en todo, pero la verdad es que me asaltan grandes dudas que me lo impiden. Esto referente a la actual situación, pero cuando pienso un poco más allá de otro mes, aun es más oscuro lo que está por llegar. Nos dicen que podría ser como la recisión del 1929, yo me informe al respecto y creo que los que estarán mejor son los que se han ido para no volver, lo siento ser tan crudo, pero no veo yo que podamos vivir con más miedo si cabe, que el que tenemos ahora por no ser contagiados.

Nuestros mandatarios nos auguran un porvenir que son los mismos que teníamos los años cincuenta, yo creo que la población, que somos todos, no lo vamos a permitir ni estemos preparados para obedecer aquellos que nos atemorizan con la muerte, también pienso que nos dan la información que les conviene aquellos que tienen el poder de controlar los diferentes canales que tenemos hoy, y que parece ser que les está constando mucho ese control, en este sentido tal como dice el dicho, “no se puede poner puertas al campo”. Pero esto es otro tema, otra historia de otro día. Cuidémonos.

Jordi Coch. 27-04-2020.







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